Historia del ferrocarril en Alemania. Los precedentes

Los precedentes del ferrocarril en Alemania se encuentran principalmente, al igual que en Inglaterra, en la minería. En la mina, las vagonetas utilizadas para la extracción rodaban al principio sobre raíles de madera y estaban guiadas, respectivamente, bien mediante un clavo-guía, o por un pasador de hierro romo grande entre los rieles, o por pestañas de guiado en las ruedas.

Pasador de hierro romo grande (figura F) en una antigua vagoneta minera. Representación del año 1556 de Georgius Agricola (De re metallica libri XII). Antecesor de todos los vehículos ferroviarios modernos.
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En la cuenca minera del carbón de la región del Ruhr, a partir de 1787 se construyó una red de tranvías de tracción animal de unos 30 km de longitud para la racionalización del transporte del carbón a los lugares de carga del carbón en la región del Ruhr. Sin embargo, la red de líneas en la comarca del Ruhr, en ese momento, todavía no se utilizaba para servicios de transporte público. Parte de estos ferrocarriles discurrían ya sobre raíles de hierro, por lo que el término «ferrocarril» aplicado a ellos ya es adecuado. El Rauendahler Schiebeweg en Bochum (1787) o el Schlebusch-Harkorter Kohlenbahn (1829) de aquellos primeros años, pueden verse aun hoy. En Austria y Bohemia se construyó entre 1827 y 1936 el ferrocarril arrastrado por caballos Budweis-Linz-Gmunden.

El desarrollo de las primeras locomotoras en Inglaterra idóneas para el servicio (Richard Trevithick, 1804; John Blenkinsop, 1812) y la inauguración del primer ferrocarril público (el Ferrocarril de Stockton y Darlington, en 1825) impulsaron significativamente al ferrocarril en Alemania. También en Alemania se dieron intentos para iniciar operaciones ferroviarias con locomotoras, antes de que comenzaran a funcionar los primeros «ferrocarriles» reales. Así Johann Friedrich Krigar construyó en 1815 con el vagón de vapor de la Königlich Preußische Eisengießerei (KPE) de Berlín, una réplica de la locomotora de vapor de Blenkinsop para Chorzów, en Alta Silesia. Y en 1818, otra locomotora para la vía férrea Friederiken (un ferrocarril carbonero en Geislautern, en Sarre), de 1,8 km de longitud, y en la que en 1821 se sustituyeron los raíles de madera por unos de hierro. No obstante, la locomotora, si bien circulaba, no cumplió con las expectativas debido a un rendimiento insuficiente.

Fuente: Wikipedia en alemán